El nombre proviene del inglés basketball, también conocido como baloncesto y consiste en hacer pasar un balón por un aro con red, semenajante a un cesto, el cual se encuentra a 3 metros del suelo. Este deporte es practicado también por personas en sillas de ruedas, casi con las mismas reglas del basquetbol tradicional. Consta de dos equipos de cinco personas que se enfrentan en cuatro cuartos de 10 o 12; durante el medio tiempo hay un descanso de 10 a 20 minutos.
Durante el invierno de 1891, la Universidad de Springfield, Massachussetts, le encarga a James Naismith, un profesor de educación física canadiense, idear un deporte que pudiera practicarse bajo techo. Después de un análisis profundo de los deportes existentes, dominados por la fuerza y el contacto físico, decidió basar el nuevo deporte en la destreza, altamente activo, pero al mismo tiempo con poco contacto físico. Acordándose de un juego infantil que solía jugar (duck on a rock: había que alcanzar, lanzando una piedra, un objeto colgado sobre una roca), pidió unas cajas pero le llevaron unas canastas, las cuales colgó en los barandales que rodeaban al gimnasio.
Un año después, en el Smith College, Senda Berenson adecúa las reglas para iniciar el basquetbol femenil.
Durante los Juegos Olímpicos de 1928 y 1932, el basquetbol fue un deporte de exhibición, sin embargo, en 1936 la versión masculina se convierte en categoría olímpica, mientras que el basquetbol femenil lo logra hasta 1976.